Hoy 28 de Febrero del 2015 tuve un cumpleaños que jamás habría imaginado, quien diría que a mis veintitantos años me la pasaría tan genial lavando ropa de mi pequeña Sofi.
¿Y saben que es lo mejor de lo mejor de lo mejor?
Que te paguen todos eso con la mas bella y sincera de las sonrisas.
Bueno, no puedo negar que esto de lavar la diminuta ropita a mano se convierte en algo relajante ya que uno medita sobre algunas cuestiones que se cargan en la cabeza, posibles soluciones de conflictos o simplemente ordenas tus ideas al mismo tiempo que restriegas la ropa, es taaaaan desestresante.
No fue el típico cumpleaños donde solía ir a comer algún restaurancillo o irme de noche a un bar, hoy solo salí temprano del trabajo y lo único que pasaba por mi mente era estar en casa con mi hija y mi esposo, quien me preparó un rico pescadito frito, que al parecer le quedan mejor que a mi ¡ouch!
Sin duda fue un cumpleaños bastante productivo de esos que jamás había tenido.
